Tuesday, December 12, 2017

La gracia de Dios siempre asiste al que lucha... ( San Juan Maximovitch )

La gracia de Dios siempre asiste al que lucha, pero esto no quiere decir que el luchador es siempre un vencedor, a veces las criaturas no tocaron a los correctos y de ninguna manera los tocan siempre. Nos es la victoria ni la postura de vencedor, lo que importa sino la labor del esfuerzo y veneración a Dios. Grande es el Apóstol Pablo, cuando pide por el Señor muchas veces (‘tres veces’) diciendo que un mensajero de Satanás lo hiere con ataques difíciles y adversos a su espíritu. El Señor lo deja en esa condición: "Te basta mi gracia" (2 Cor. 12:7-9) — y se le provee suficiente gracia y dones. El Señor quiere para el apóstol el esfuerzo que limpia su alma.

Lo que es importante en el estado del alma es el esfuerzo hacia Dios, y no la estatura del vencedor. "Mi poder triunfa en la debilidad" (2 Cor. 12:9). Que el hombre pueda encontrarse en un estado de debilidad no quiere decir que ha sido abandonado por Dios. El Señor Jesucristo, de acuerdo con la visión mundana, estaba en problemas pero cuando el mundo pecaminoso lo consideró totalmente destruido, en realidad el salía victorioso de la muerte y del reino de los muertos. El Señor no nos prometió posiciones de ganadores como recompensa de virtudes, pero nos dijo: "En el mundo tendrán que sufrir, pero tengan valor, yo he conquistado el mundo" (Jn. 16:33). El poder de Dios es efectivo cuando una persona pide por su ayuda, reconociendo la debilidad y el pecado de su naturaleza. Por ello, la humildad y el esfuerzo hacia Dios son las virtudes fundamentales de los Cristianos.

San Juan Maximovitch

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Sunday, December 10, 2017

Santo Espiridión el Taumaturgo, Obispo de Tremitunte (Diciembre 12)



La isla de Chipre fue tanto el lugar de nacimiento de este famoso Santo como el lugar donde pasó su vida en servicio a la Iglesia. Venía de una simple familia de agricultores, y permaneció simple y humilde hasta el final de su vida. Se casó joven y tuvo hijos, pero al morir su esposa, se dedicó completamente al servicio de Dios. A causa de su fervor, fue escogido como obispo de Tremitunte, y aún siendo obispo no cambió su simple estilo de vida, sino que continuó cuidando su ganado y arando la tierra él mismo. Consumía muy pocos de sus productos, y daba la mayor parte de estos a los pobres. Obró grandes milagros por el poder de Dios, haciendo que lloviera durante una sequía, levantando a muchos muertos, sanando al emperador Constancio de una grave enfermedad, viendo y oyendo ángeles, previendo eventos futuros, y escrutando los secretos del corazón humano. Convirtió a muchos a la verdadera Fe e hizo muchas otras cosas. Estuvo presente en el Primer Concilio Ecuménico celebrado en Nicea en el 325 d. C., y mediante sus claras y sencillas, además de sus convincentes milagros, trajo a muchos herejes de regreso a la Ortodoxia. Vestía tan simplemente que cierta vez, habiendo sido invitado por el Emperador a su corte, un soldado le confundió con un mendigo y le pegó un golpe. El manso y sencillo Espiridión volvió la otra mejilla. Glorificó a Dios con muchos milagros, y fue de gran ayuda tanto a individuos como a toda la Iglesia de Dios. Entro a su descanso en el Señor en el 348 D. C., y sus reliquias, que obran maravillas, reposan en la isla de Corfú Grecia, donde continúan glorificando a Dios con muchos Milargos.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Thursday, December 7, 2017

Cada pasión tiene una virtud opuesta. ( Abba Dorotéo )

Todos los que deseen ser salvados no solo deben evitar el mal, sino que están obligados a hacer el bien; como está dicho en los Salmos, 'Alejaos del mal, y haced el bien' (Ps. 33:14). Por ejemplo, si alguien es propenso a la ira, no solamente debe dejar de enojarse, sino que debe volverse manso. Si alguien es soberbio, no solamente debe dejar de ser soberbio, sino que debe volverse humilde. Cada pasión tiene una virtud opuesta: soberbia - humildad; miserabilidad - generosidad; lujuria - castidad; descorazonamiento - paciencia; cólera - mansedumbre; odio - amor.

Abba Dorotéo

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Sunday, December 3, 2017

San Nicolás de Myrra ( Diciembre 6 )

San Nicolás de Myrra Taumaturgo, que hace milagros, es un Santo muy venerado por los Ortodoxos. En diferentes y peligrosos caminos de la vida él es quien ayuda rápidamente. Nació en Asia Menor a fines del tercer siglo. Desde temprana edad era profundamente religioso y su tío, Obispo de la ciudad de Pátara, se preocupó por él y lo ordenó Sacerdote, siendo joven.
Después de la muerte de sus padres San Nicolás heredó una inmensa fortuna la que puso al servicio de los necesitados. Él trataba de ayudar a la gente en forma anónima, para que no se lo agradezcan.
San Nicolás quiso visitar los lugares Santos y se embarcó en una nave en Pátara con destino a Palestina. El viaje fue tranquilo, pero el Santo supo gracias a una visión sobre la tormenta y lo dijo a sus compañeros de viaje. Efectivamente, pronto se desató una fuertísima tormenta y la nave se convirtió en un juguete de las olas. Sabiendo que San Nicolás era sacerdote todos le pidieron que rece por la salvación. Y gracias a las oraciones del Santo el viento se calmó y vino gran silencio. Después de esto, uno de los tripulantes a raíz del viento se cayó del mástil a la cubierta y quedó muerto. La oración a Dios del Santo lo resucitó.
En aquel tiempo falleció el obispo de la ciudad de Myrra y todos los obispos se reunieron para elegir al sucesor. No se ponían de acuerdo hasta que uno de ellos aconsejó: "El Señor mismo debe señalar Su elección. Recemos, ayunemos y esperemos la decisión de Dios". Y así fue. Dios reveló al obispo mayor que aquel hombre quien entrara primero a la iglesia debía ser el obispo. El obispo comentó a los otros obispos sobre la revelación y antes de que empiece la Misa se paró en la entrada de la iglesia, esperando al elegido por Dios. De acuerdo a su costumbre, San Nicolás entró primero para rezar. Cuando él entraba a la iglesia, el obispo lo paró y le preguntó: "¿Cómo te llamas?" Nicolás se identificó.
"Acompáñame hijo" — dijo el obispo. Le tomó la mano y lo hizo entrar a la iglesia y le comunicó que lo ordenarán como obispo de Myrra. San Nicolás temía asumir un cargo tan alto, pero tuvo que aceptar el deseo de los obispos y del pueblo.
Siendo obispo Nicolás se dijo a sí mismo: "Hasta ahora pude vivir para mí mismo y para la salvación de mi alma, pero desde ahora cada instante de mi vida deberá ser para otros". Y procedió así. Olvidándose de sí mismo, el Santo dejó abiertas las puertas para todos. Se convirtió en el padre de los huérfanos y los pobres, defensor de los ofendidos y benefactor de todos. De acuerdo a los comentarios de sus contemporáneos fue una persona de carácter suave, no se enojaba, vestía ropa sencilla, comía una vez por día — por la noche.
Cuando empezó la persecución durante el reinado del emperador Diocleciano (años 284-305) el Santo fue encarcelado. Ahí también, olvidándose de sí mismo, con sus palabras y ejemplo, sostenía a los cristianos que sufrían junto a él. Sin embargo, el Señor no quiso que él muriera como mártir. El nuevo emperador Constantino fue benévolo con los cristianos y les otorgó el derecho de expresar abiertamente sus creencias religiosas.
Entonces San Nicolás pudo regresar a sus fieles. En aquella época en muchas iglesias había disturbios a raíz de la herejía Arriana, que negaba la Divinidad del Señor Jesucristo. Para apaciguar la Iglesia, el emperador Constantino llamó al Concilio Ecuménico en la ciudad de Nicea en el año 325. Entre los obispos asistía San Nicolás de Myrra. El Concilio Ecuménico condenó al arrianismo y redactó el Símbolo de la Fe, en el cual se expuso en palabras exactas la fe ortodoxa, la fe en el Señor Jesucristo como el Hijo de Dios, que es de su misma naturaleza que el Padre. Durante los debates, cuando San Nicolás escuchó las palabras blasfemas, se indignó tanto que le dio una bofetada a Arrio delante de todos. El Concilio le retiró su cargo como obispo por violar el orden. Sin embargo, muy pronto algunos obispos tuvieron una visión en la cual ellos veían al Señor Jesucristo entregando a San Nicolás el Evangelio y a la Madre de Dios cubriéndolo con su velo. Los obispos comprendieron hasta qué punto el arrianismo era desagradable a Dios y le devolvieron su cargo de obispo.
San Nicolás falleció en la mitad del siglo IV, siendo anciano. Pero con su muerte no se terminó su auxilio a los creyentes, se incrementó. Durante más de mil quinientos años él es quien auxilia rápidamente a todos los que le piden rezando. Hay muchos libros sobre su auxilio y el amor de los Ortodoxos sigue aumentando. 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

SAN JUAN DAMASCENO ( Diciembre 4 )

Después de que la gran ciudad de Damasco, metrópoli de Siria, cayó ante los musulmanes en el año 635, los cristianos fueron sometidos a muchas desventajas y a pagar tributos a sus dominadores árabes. En el tiempo del Califa Abedul – Malek (685–705), todo lo que tuviera que ver con la población cristiana, era responsabilidad de Sergio Mansur, quién gozaba de la confianza del Califa y venía de una de las familias dominantes cristianas de la ciudad. Alrededor del año 675 nació un hombre sincero y temeroso de Dios, nuestro Santo Padre Juan, “el Arpa del Espíritu Santo”. Desde su infancia fue educado para entender lo grandioso de las virtudes de la limosna y para hacer actos de amor y caridad, debido a que su padre dedicó su riqueza para rescatar y liberar a los prisioneros cristianos. Juan creció e incrementó su sabiduría junto con su hermano Cosme (c.f. 14 oct.) quien habiendo perdido a sus padres, fue adoptado por Sergio. La educación de los niños fue confiada al monje Cosme, un erudito italiano que Sergio había rescatado de los árabes. Cosme los instruyó en filosofía y en todas las ramas del saber de su tiempo. Su viva inteligencia y su modesto comportamiento les permitió tener un rápido progreso, sobresaliendo especialmente en el arte de la poesía y la música; así, al cabo de unos años, su maestro reconoció que no tenía más que enseñarles y obtuvo el permiso de su padre para retirarse a la Lavra de San. Saba, donde deseaba terminar sus días.
Con un perfecto conocimiento del árabe así como del griego, Juan se unió a su padre en la administración, probando que era muy capaz, por lo que después de la muerte de Sergio, fue nombrado como su sucesor por el Califa Walid (705 – 15 ).
Cuando Leo III el Saurio (717 – 41 ) comenzó a atormentar a la Iglesia Cristiana en el Imperio Romano atacando la piadosa veneración de los santos iconos, San Juan lanzó una defensa vigorosa de la fe a través de sus muchas cartas que escribió en Damasco a sus corresponsales en el Imperio, estableciendo las bases teológicas de la veneración de los santos iconos como ha sido encontrado en las sagradas escrituras y en los escritos de los Santos Padres. De esta manera, Juan atrajo el odio de Leo, quién intento deshacerse de él por medio de una carta falsa en la cual Juan aparentemente le escribía al emperador sugiriéndole que se apoderara de Damasco. La carta fue mostrada al Califa quién estando furioso le ordeno a su consejero que lo privara de su mano derecha. Esa misma tarde Juan colocó su mano cortada ante el icono de la Madre de Dios y por varias horas le suplico con lágrimas a la Soberana del Mundo que le regresara su mano. Cayendo en un sueño ligero vio venir a la vida al icono y oyó que la Santa Madre lo consolaba. Al despertar se maravilló con la restitución de su mano derecha y a partir de ese momento hizo votos para dedicarse a alabar a la Madre de Dios y de Nuestro Salvador, y a defender la Santa Fe Ortodoxa. Renunció a su posición en la administración, distribuyó su fortuna y partió hacia Jerusalén con Cosme para ordenarse monje en San Saba.
El Abad de la Lavra puso a Juan bajo el cuidado de un Anciano experimentado en la virtud, áspero y demandante, quién le prohibió todo lo que tuviera que ver con filosofía, ciencias, poesía, cantos o lecturas, y le ordenó se dedicara a él mismo sin quejarse de las tareas domésticas a fin de avanzar en la obediencia y humildad. Un día, sin embargo, pese a la prohibición de su Padre Espiritual, Juan se conmovió por las suplicas de alguien que había perdido a su padre y compuso para su consuelo un himno que se usa hasta nuestros días. Cuando su Padre Espiritual oyó de este acto de desobediencia le pidió a Juan que recogiera a mano toda la basura de la Lavra, lo cual hizo sin replicarle ni una palabra. Pero varios días después, la Madre de Dios se le apareció al Anciano y le pidió que desde entonces dejase a su discípulo componer himnos y poemas, los cuales podrían superar a los Salmos de David y las Odas de los Santos Profetas dada su belleza y dulzura
Juan, inspirado por el Espíritu Santo, como el dulce sonido de un arpa, dio voz, con intachable armonía a un gran numero de himnos que expresan la mas honda percepción teológica del Padre de la Iglesia: Escribió el canon que cantamos en pascua y compuso la mayor parte del Octoechos de la Resurrección; también es autor de los maravillosos cánones y las sublimes homilías de muchas fiestas del Señor, de la Madre de Dios y de los Santos.
Además sus dones poéticos, Dios también le dio la gracia de la expresión teológica. Sin añadir nada a los dogmas y a las doctrinas expresadas por los primeros padres como Gregorio el Teólogo, Basilio el Grande, Juan Crisóstomo, Gregorio de Niza y Máximo el Confesor, San Juan Damasceno, en un trabajo de tres partes titulado “La Fuente del Conocimiento”, parte de la esencia de la fe Cristiana con una claridad concisa y maravillosa de expresión, que el trabajo entero puede ser considerado como el sello y la gloria máxima de la gran era Patrística. La tercera sección de “Sobre la Fe Ortodoxa” es un excepcional acontecimiento en la tradición cristiana, y, para los cristianos ortodoxos, es la fuente mas fidedigna en todo lo concerniente a los dogmas de la Fe. Juan muestra los errores de las herejías que desvían a diestra y siniestra la sana doctrina del camino real, que conduce a los cielos, especialmente en sus contribuciones a la lucha contra los iconos. En tres largos tratados, compuestos entre el 726 y el 730, claramente indicó los profundos planos teológicos y la necesidad de veneración de los santos iconos y reliquias, esto es una proclamación de la realidad de la encarnación del Hijo de Dios y de la edificación de nuestra naturaleza en la persona de los Santos. Habiendo adquirido verdadera sabiduría a través de la humildad y firmeza en las labores ascéticas, éste filósofo del Espíritu Santo se quedo dormido en la paz del señor el 4 de Diciembre de 749 (o 753). La cueva donde paso algún tiempo como anacoreta es venerada hasta el día de hoy en el Monasterio de San Saba.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Friday, December 1, 2017

San Andrés el Apóstol ( Noviembre 30 )

Era hermano del Apóstol Pedro. Eran ambos hijos de Jonás y pescadores en el mar de Tiberio. Eran oriundos de Betesda una ciudadela situada a orillas del lago de Genesaret (Mar de Tiberio). Llevaba un nombre Griego, acorde con una costumbre muy difundida en aquella época entre los hebreos.
Fue apodado “Protocleto” (Del Griego: Primero en ser llamado) porque fue el primero en ser llamado por el Señor para integrar el coro de los doce apóstoles.
Después del Pentecostés emprendió sus viajes apostólicos. Predicó en primer lugar en el Mar Negro, luego en Frigia, Misia y Bitinia. Volvió al Mar Negro y apenas escapó de la muerte. Llegó hasta Esquitia (Sur de Rusia) y luego llegó a Tracia. En Argirúpolis (hoy uno de los barrios de Constantinopla) “fundó una Iglesia y ordenó como Obispo de Bizancio a uno de los setenta discípulos llamado Estaquis” y a continuación bajó a Tesalia y por último a Acaia. Fue arrestado en Patras y crucificado en una cruz con la forma de una X. Su cuerpo fue sepultado con muchos honores. En el año 357, por orden del emperador Constancio, sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla y depositadas en la Iglesia de los Santos Apóstoles. Más tarde, por obra de los cruzados, sus reliquias tuvieron muchas peripecias. Un fragmento de ellas fue llevado a Escocia, y desde entonces es considerado como su santo patrono. La “X” blanca de la bandera de Escocia, que también integra la bandera del Reino Unido, representa la cruz de San Andrés. Desde el año 1964, su Precioso Cráneo se encuentra atesorado en Patras en la homónima y majestuosa iglesia Catedral de San Andrés.


Catecismo Ortodoxo
http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Santo Profeta Nahum ( Diciembre 1 )

Al Profeta Nahum lo llamaban Elcosiano (en hebreo "elgoshi") lo que probablemente indica el nombre de su padre. La familia de Nahum era originaria de una aldea, que más tarde fue nominada en su honor. En el Evangelio se la menciona como Capernaum (aldea de Nahum) y se encontraba en la orilla norte del lago de Galilea. Después de la destrucción del reino israelita por asirios (722 a.C.) los ancestros de Nahum se mudaron a Judá. Allí Nahum realizó su servicio profético al comienzo del siglo VII a.C.

En el tercer capítulo de su libro, Nahum habla principalmente del castigo de Nínive, la capital de Asiria. En el pasado Nínive sirvió en las manos de Dios como medio de castigo y para hacer entrar en razón al pueblo hebreo. Por eso Isaías llamaba a Asiria "Oh Asiria, vara y báculo de mi furor, en su mano ha puesto mi ira" (Is. 10:5-15). Nahum describe en imágenes muy reales el castigo de hebreos por los asirios: "El Señor es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. El Señor marcha entre la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies. Él amenaza al mar, y lo hace secar, y agosta todos los ríos; Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida. Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿Y quién quedará en pié en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas. Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" (Nah. 1:3-7).

Unos doscientos años antes, en tiempos del profeta Jonás, Nínive -la capital de Asiria, fue perdonada por Dios por la penitencia de sus habitantes. Después de esto, Asiria empezó a crecer y a potenciarse rápidamente. Embriagados por sus victorias, los asirios se tornaron muy arrogantes y crueles con los pueblos vecinos. En su libro, Nahum describe muy exactamente la situación moral de la Nínive contemporánea a él, como una ciudad de sangre y traición. En el futuro castigo, el profeta ve una justa retribución a esta ciudad por toda la inocente sangre derramada. Efectivamente, la hasta entonces invencible Nínive fue pronto sometida por Nabopolasar de Babilonia en el 612 a.C. Su destrucción y siguiente aniquilamiento están bien descriptos por Heródoto, Dióscoro de Sicilia, Xenofonto y otros escritores griegos.

Además, como lo predijo Nahum, Nínive después de su destrucción desapareció totalmente de la faz de la tierra. El profeta sorprendido pregunta: "¿Qué es de la guarida de los leones, y de la majada de los cachorros de los leones, donde se recogía el león y la leona, y los cachorros del león, y no había quien los espantase? El león arrebataba en abundancia para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas, y llenaba de presa sus cavernas, y de robo sus guaridas" (Nah. 2:11-12). Efectivamente, durante dos mil años se olvidó hasta del lugar donde estuvo Nínive y recién en el siglo XIX se encontró dicho sitio gracias a las excavaciones de Rawlinson y otros. Estos descubrimientos arqueológicos subrayan la verdad y la sorprendente exactitud de las profecías de Nahum.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Monday, November 27, 2017

El cumplimiento de los mandamientos es santo y puro solamente si es hecho teniendo al Señor en la mente... ( San Efrén el Sirio )

Que cada buena obra que llevemos a cabo sea hecha para la gloria de Dios, y entonces será también para nuestra gloria. El cumplimiento de los mandamientos es santo y puro solamente si es hecho teniendo al Señor en la mente, con temor de Dios y amor por Él. El enemigo de la raza humana (el diablo) trata por todos los medios de alejarnos de tal disposición utilizando diversas añagazas terrenales, para que en lugar de un verdadero bienestar - amor a Dios - atemos nuestro corazón a los imaginarios bienes mundanos. 
 
En general, el malvado trata de manchar y desfigurar cualquier bien que el hombre pueda hacer; en nuestro cumplimiento de los mandamientos él disemina las semillas de la vanagloria, duda, murmuración o algo similar, para convertir nuestra buena obra en algo que ya no es bueno. Una buena obra llega a ser verdaderamente buena solo si es hecha para Dios, con humildad y diligencia. En tal estado, todas las cosas prescritas por los mandamientos se vuelven fáciles para nosotros, porque nuestro amor por Dios aleja todas las dificultades para guardar sus mandamientos.

San Efrén el Sirio

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Friday, November 24, 2017

Santa Gran-Mártir Catalina ( Noviembre 24 )



Era hija del rey Consto, y vivía con su madre en Alejandría tras la muerte de su padre. Su madre era Cristiana secretamente, y, mediante su padre espiritual, trajo a Catalina a la fe cristiana. En una visión, Santa Catalina recibió un Anillo del Señor Jesucristo mismo con señal de su desposorio con él. Este anillo permanece en su dedo hasta el día de hoy. Catalina había sido grandemente dotada por Dios, y recibió una excelente educación en Filosofía Griega, Medicina, Retórica y Lógica, y añadía una gran belleza física a esto. Cuando el impío emperador Majencio ofreció un sacrificio público a los ídolos y ordenó a todos que hicieran lo mismo, Santa Catalina vino audazmente ante él y denunció sus idólatras errores. El Emperador, viendo que ella le superaba en sabiduría y erudición, convocó a cincuenta de los hombres más sabios para que disputaran con ella acerca de la fe y la avergonzaran; pero Catalina era más sabia que ellos, y los avergonzó. El furioso Emperador ordenó que los cincuenta sabios fuesen quemados en la pira. Todos estos sabios, por las oraciones de santa Catalina, confesaron el nombre de Cristo al momento de su muerte, y proclamaron ser cristianos. Cuando la mártir estaba en prisión, trajo a la fe al general Porfirio y a doscientos de sus soldados, y también a la emperatriz Basilea. Todos ellos sufrieron por Cristo. Durante el martirio de santa Catalina, se le apareció un ángel de Dios que destruyó la rueda en la que estaba siendo torturada, y después se le apareció el Señor Jesucristo mismo para fortalecerla. Después de muchas torturas, Catalina fue degollada por espada a la edad de dieciocho Años, el 24 de noviembre de 310. Leche fluyó de su cuerpo en vez de sangre. Sus Reliquias, que obran milagros, son preservadas en el Sinaí.


Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Tuesday, November 21, 2017

Presentación de la Santísima Virgen María al Templo


Cuando la Santísima Virgen María cumplió tres años, sus padres, los santos Joaquín y Ana, la llevaron de Nazaret a Jerusalén para entregarla al servicio de Dios en cumplimiento de su promesa. El viaje a Jerusalén tomaba tres días, pero ya que estaban haciendo la voluntad de Dios, no encontraron el viaje difícil. Muchos de los familiares de Joaquín y Ana se les unieron para tomar parte en esta celebración, en la que los incorpóreos ángeles de Dios también participaron. Las doncellas encabezaban la comitiva llevando velas encendidas, seguidas por la Santísima Virgen, quien estaba en medio de sus padres. La Virgen estaba vestida en ropas reales y hermosas, como los de la «Hija del Rey» (cfr. Salmo 44:9-10, LXX). Tras ellos caminaban muchos familiares y amigos, llevando todos también velas encendidas. Había quince escalones que llevaban al Templo, y los padres de la Virgen la colocaron en el primer escalón; ella subió el resto corriendo, de su propia voluntad. Allí encontró al Sumo Sacerdote Zacarías, padre de san Juan el Precursor, quien tomándola de la mano, la llevó no sólo al Templo sino también al Lugar Santísimo—un lugar al que nadie podía entrar sino el Sumo Sacerdote, y esto una sola vez al año. San Teofilacto de Ohrid dice que Zacarías estaba «fuera de sí, y movido por Dios» cuando llevó a la Virgen al lugar principal de Templo, detrás del segundo velo; de otro modo, no habría explicación para su conducta. Los padres de la Virgen ofrecieron entonces sacrificios a Dios, de acuerdo con la Ley, y dejaron a la Virgen en el Templo. Ella habitó allí por nueve años completos, y mientras sus padres estuvieron vivos, la visitaban frecuentemente. Al partir ellos de este mundo y quedar la Virgen huérfana, esta anhelaba permanecer en el Templo hasta el fin de sus días, sin contraer matrimonio. Siendo esto contrario tanto a la Ley como a la costumbre israelita, fue confiada a la edad de doce años a san José, un pariente redentor suyo en Nazaret (cfr. Levítico 25; Rut), para que pudiese permanecer en virginidad bajo la protección de un compromiso, cumpliendo así tanto su deseo como las exigencias de la Ley.
 (No era costumbre en Israel que una joven hiciera un voto de virginidad perpetua. La Santa Virgen María fue la primera en hacer esto, y fue luego seguida por incontables millares de hombres y mujeres en la Iglesia de Cristo.) 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, November 18, 2017

El alma humilde tiene la bienaventuranza desde el primer paso que da.... ( San Juan de Kronstadt )

Todas las virtudes son nada sin la humildad. Mirad el fariseo, la suma de todas las virtudes, menos la humildad. Es semejante "al barco que se hunde al llegar al puerto." Se hunde en su destino final.

Las características de esta virtud: no creer en sus propias cualidades, ni acordarse de ellas; no juzgar, gozar en las humillaciones. El alma humilde tiene la bienaventuranza desde el primer paso que da.

San Juan de Kronstadt

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Wednesday, November 15, 2017

La Veneración de la Madre de Dios

La Veneración de la Madre de Dios

En el monte de Eleón (al este de la ciudad de Jerusalén) vivía un anciano ermitaño, de grandes esfuerzos, al cual el diablo atormentaba fuertemente con pensamientos carnales. Cierta vez el anciano perdió la paciencia y exclamó: "¿Cuándo me dejarás por fin en paz? ¡Aléjate de mí por lo menos en mi vejez!" Entonces el diablo se le presentó en forma visible y le dijo: "Júrame que a nadie le descubrirás esto que te voy a decir y dejaré de atacarte."

— "Juro por El que vive en el cielo — juró el anciano, — que a nadie descubriré lo que tu me digas." Entonces, señalando a la imagen de Nuestra Señora la Santísima Madre de Dios María con el Pre-Eterno Niño, Nuestro Señor Jesucristo, el diablo le dijo: "Deja de orar delante de esta imagen y yo dejaré de atacarte."

— "Déjame pensarlo." — contestó el anciano.

Al siguiente día el anciano le contó todo al abba Teodoro de Iliot. — "Verdaderamente el diablo te ganó en astucia al convencerte de que le juraras" — explicó al anciano abba Teodoro. — "Pero tú has hecho lo correcto al contármelo. Debes saber que no hay pecado más espantoso y terrible que renunciar a venerar y reverenciar a Nuestro Señor Jesucristo y a Su Madre.

Después de esto el Abba Teodoro tranquilizó y fortaleció al anciano con necesarios consejos. Y he aquí que nuevamente se le vuelve a presentar al monje el diablo.

—" ¿¡Que es lo que significa esto, viejo inútil!? — exclamó el diablo. —" ¿No me has jurado tú que a nadie le ibas a relatar de nuestro acuerdo? ¿Por qué has quebrantado tu promesa? ¡Debes saber ahora que en el día del Juicio serás condenado como quebrantador de juramento!

— "¡A ti no te corresponde culparme, alejado de la ley! "— contestó el anciano. — "Yo sé que he quebrantado la palabra de un juramento, pero no delante de tí sino delante de Mi Señor y Creador soy culpable. No tengo intención de escucharte: ¡tú caerás verdaderamente bajo la eterna condena como la primera causa de todo mal y como el primer quebrantador de juramento!

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Sunday, November 12, 2017

Quien teme al Señor y guarda sus mandamientos , ese es un siervo de Dios ( San Antonio el Grande )

Quien teme al Señor y guarda sus mandamientos , ese es un siervo de Dios. Pero esta servidumbre, en la cual también nosotros nos encontramos, realmente, no es servidumbre, sino justicia, que nos conduce al prohijamiento. 
 
Nuestro Señor eligió a los Apóstoles y les confió la predicación del Evangelio. Los mandamientos dados por Él establecieron para nosotros una maravillosa servidumbre, para que nosotros gobernemos sobre nuestras pasiones y nos hermoseemos con las virtudes. Pero cuando nosotros nos acerquemos a la gracia, nuestro Señor Jesucristo nos dirá también a nosotros, como les dijo a Sus discípulos: "Ya no os llamaré siervos, sino amigos y hermanos: porque todo lo que he oído de mi padre, yo os lo he dicho".

San Antonio el Grande

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Thursday, November 9, 2017

Si amáramos a Dios como se debe, guardaríamos también todos Sus otros mandamientos. ( San Paisios el Athonita )



La principal obligación del hombre es amar a Dios y luego a su prójimo, y mas todavía — a su enemigo. Si amáramos a Dios como se debe, guardaríamos también todos Sus otros mandamientos. Pero nosotros no amamos ni a Dios, ni a nuestros prójimos. ¿Quien hoy se interesa por otra persona? Todos se preocupan solo por si mismos, y no por otros. De esto vamos a rendir cuentas .a Dios, Quien es todo amor, no nos perdonará esta indiferencia hacia los prójimos.

San Paisios el Athonita

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, November 4, 2017

La preocupación por el alma.... ( San Serafín de Sarov )

 El cuerpo del hombre se parece a una vela prendida. La vela debe quemarse y el hombre debe morir. Pero su alma es inmortal y por esto nuestra preocupación debe ser mayor por el alma que por el cuerpo: "¿Qué aprovechara al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiera su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?" (Mt. 16:26), por la cual nada en el mundo puede servir de recompensa. Si un alma, por sí sola, es más preciosa que todo el mundo y el reino terrenal, entonces, es sin duda más precioso el Reino de los Cielos. Consideramos el alma como lo más valioso porque - como dice san Macario el Grande - Dios no se dignó a comunicarse ni a unirse con Su naturaleza espiritual a ninguna criatura visible, a excepción del hombre, al cual ama más que a todas Sus criaturas.

San Serafín de Sarov

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Thursday, October 26, 2017

Santo Mártir Néstor. (Octubre 27)

En tiempos del Martirio de San Dimitrio, el exudador de mirra, vivía en Constantinopla un joven, Néstor, que había aprendido la Fe Cristiana del mismo Santo Dimitrio. En aquel tiempo, el emperador Maximiano, enemigo de Cristo, ordenó que se efectuaran varios juegos y espectáculos para el pueblo. El favorito del Emperador era un vándalo llamado Liaeo, que era un hombre de tamaño y fuerzas como las de Goliat. Como gladiador imperial, Liaeo retaba a duelo a diferentes hombres todos los días y los mataba, y estas masacres suyas deleitaban la sed de sangre del idólatra Emperador. Este construyo un estadio especial, parecida a una plataforma sobre columnas, para los duelos de Liaeo. Debajo de esta plataforma, había lanzas con agudas filos apuntando hacia arriba. Cuando Liaeo vencía a alguien en un duelo, lo arrojaba desde la plataforma hacia el bosque de lanzas. Los paganos se paraban alrededor de estas junto a su Emperador, y se deleitaban cuando algún pobre desdichado se retorcía atormentado sobre las lanzas hasta morir. Entre las víctimas inocentes de Liaeo se encontraba un gran número de cristianos, pues en los días en que nadie se presentaba voluntariamente para batirse a duelo con Liaeo, los Cristianos eran obligados a luchar con él por orden del Emperador. Viendo este aterrorizante disfrute del mundo pagano, el Corazón de Néstor se llenó de dolor y resolvió ir él mismo al estadio del inmenso Liaeo. Néstor fue primero a la prisión donde Santo Dimitrio estabmaa encerrado, y le pidió su bendición para hacer esto. Santo Dimitrio lo bendijo, haciendo la Señal de la Cruz sobre su frente y su pecho, y le dijo: «Lo vencerás, pero sufrirás por Cristo». El joven Néstor fue entonces al estadio de Liaeo. El Emperador estaba allí con una gran multitud, y todos se lamentaban de la inminente muerte del joven Néstor. Trataban de convencerlo de que no luchara con Liaeo, pero Néstor hizo la señal de la cruz y dijo: «¡Oh Dios de Dimitrio, Ayúdame!» Con la ayuda de Dios, Néstor venció a Liaeo, lo derrumbó, y lo arrojó hacia las agudas lanzas, donde el pesado gigante pronto halló la muerte. Entonces todo el pueblo exclamó: «¡Grande es el Dios de Dimitrio!» Pero el impío Emperador había sido avergonzado ante el pueblo, y endechando a su favorito, se llenó de ira contra Dimitrio y Néstor, y ordenó que Néstor fuese degollado con espada y que Dimitrio fuese atravesado con lanzas. Así este glorioso héroe cristiano, Néstor, dejó atrás so joven vida terrenal en el 306 D.C., y entró al Reino de su Señor.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Santo Gran-Mártir Dimitrio Emanador de Mirra. (Octubre 26)


Este Glorioso Santo Dimitrio y obrador de Milagros Nació en la Ciudad de Salónica de Padres devotos y de noble linaje. Dimitrio fue el único hijo de Padres estériles que rogaron a Dios por su nacimiento, y por esto fue Prudentemente Querido y Educado. Su Padre era el comandante militar de Salónica, y después de su Muerte el Emperador hizo a Demetrio comandante en su lugar. Al hacer esto, el emperador Maximiano, un oponente de Cristo, le recomendó particularmente perseguir y exterminar a los Cristianos en Salónica. Dimitrio no sólo desobedeció al Emperador, sino que abiertamente confesaba y Predicaba a Cristo el Señor en la ciudad. Oyendo esto, el Emperador se enfureció con Dimitrio, y cierta vez que volvía de una guerra contra los samartianos, fue a Salónica específicamente para investigar el asunto. El Emperador, por lo tanto, mandó a llamar a Dimitrio y le interrogó acerca de su Fe. Dimitrio Proclamó abiertamente ante el Emperador que era Cristiano, e incluso Condenó la idolatría del Emperador. El enfurecido Emperador le arrojó en prisión. Sabiendo lo que le esperaba, Dimitrio entregó sus bienes a su fiel siervo Lupo para que los diera a los Pobres, y fue llevado a la prisión, Feliz de que Sufrir Por Cristo fuese el lote de su heredad. En la prisión, un Ángel del Señor se le Apareció y le dijo: «¡Paz a ti, que sufres por Cristo; sé Valiente y Fuerte!» Después de varios días, el Emperador envió soldados a la prisión para que matasen a Dimitrio. Estos encontraron al Santo de Dios en Oración, y le atravesaron con sus lanzas. Los Cristianos tomaron Secretamente su Cuerpo y lo enterraron, y allí fluyó Mirra del mismo, mediante la cual muchos de los enfermos fueron Sanados. Una pequeña iglesia fue pronto construida sobre sus Reliquias. Un noble de Iliria, Leoncio, se enfermó con un mal incurable. Este corrió a las Reliquias de san Dimitrio en Oración, y fue sanado por completo. En gratitud, construyó una iglesia mucho más grande para reemplazar la anterior. El Santo se le apareció en dos Ocasiones. Cuando el emperador Justiniano quiso llevarse las reliquias del Santo de Salónica a Constantinopla, una chispa de fuego salió de la tumba y se oyó una voz que decía: «¡Déjalas aquí y no las toques!» Así, pues, las Reliquias de san Dimitrio han permanecido para siempre en Salónica. Santo Dimitrio ha Aparecido y salvado la ciudad de calamidades muchas veces, y sus Milagros son Innumerables.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, October 21, 2017

San Hilarion el Grande ( 21 Octubre )

Hilarión nació en Tabatha, al sur de Gaza. Sus padres eran idólatras. El joven hizo sus estudios en Alejandría, donde conoció la fe fue bautizado a la edad de quince años. Habiendo oído hablar de San Antonio, fue a visitarle en el desierto, donde permaneció dos meses observando el modo de vida del santo ermitaño. Al cabo, disgustado por la cantidad de peregrinos que acudían a la celda de San Antonio a pedirle que curase a sus enfermos y liberase a sus posesos, volvió a su patria a servir a Dios en la soledad total. Como sus padres murieron durante su ausencia, San Hilarión dio una parte de sus bienes a sus hermanos y el resto a los pobres, sin reservar nada para sí mismo (pues tenía presente el ejemplo de Ananías y Safira, según dice San Jerónimo). Después, se retiró a diez kilómetros de Majuma, en dirección a Egipto, y se estableció en las dunas, entre la orilla del mar y un pantano. Era un joven muy delicado a quien afectaban los menores excesos de frío y de calor. A pesar de ello, vestía simplemente una camisa de pelo, una túnica de cuero que San Antonio le había regalado y un corto manto de tela ordinaria.
Durante muchos años, Hilarión no comió más que quince higos por día y nunca antes de la caída del sol. Como los monjes de Egipto, trabajaba en el tejido de cestos y en la labranza, con lo cual ganaba lo necesario para vivir. En los primeros años, habitaba en una choza de ramas que él mismo había entretejido. Más tarde, se construyó una celda, que existía todavía en tiempo de San Jerónimo: tenía un poco más de un metro de ancho, un metro y medio de alto y apenas era un poco más larga que su cuerpo.
Al comprobar que los higos eran un alimento insuficiente, San Hilarión se decidió a comer algunas verduras y un poco de pan y aceite. Sin embargo, no disminuyó sus austeridades ni con la edad. En ciertos períodos, vivía el santo en una terrible oscuridad de espíritu, con gran sequedad y angustia interior; pero cuanto más sordo parecía el cielo a sus súplicas, tanto más se aferraba Hilarión a la oración. San Jerónimo hace notar que, aunque el santo ermitaño vivió tantos años en Palestina, sólo una vez fue a visitar a los Santos Lugares y no permaneció más que un día en Jerusalén.
Veinte años después de su llegada al desierto, San Hilarión obró el primer milagro. Cierta mujer casada, de la ciudad de Eleuterópolis, consiguió que el santo le prometiese orar para que Dios la librase de la esterilidad. Menos de un año después, la mujer tuvo un hijo. Entre otros milagros, se cuenta que San Hilarión ayudó a un domador de caballos de Majuma, llamado Itálico, a ganar una carrera al emir de Gaza. Itálico, creyendo que su adversario se valía de sortilegios para impedir que sus caballos ganasen, acudió a San Hilarión en demanda de auxilio. El santo le dio un consejo que rociase de agua bendita las ruedas de sus carros. Los caballos de Itálico dejaron muy atrás a los de su adversario y el pueblo proclamó que Cristo había vencido al dios del emir. Siguiendo el ejemplo de San Hilarión, otros ermitaños empezaron a establecerse en Palestina. El santo solía ir a visitarlos poco antes de la época de la cosecha. En una de esas visitas, vio los paganos de Elusa (al sur de Barsaba) reunidos para adorar a sus idolos y oró a Dios con muchas lágrimas por ellos. Como Hilarión había curado a muchos de los paganos que ahí estaban, se acercaron a pedirle su bendición. El santo los acogió con gran bondad y los exhortó a adorar al verdadero Dios en vez de sus ídolos de piedra. Sus palabras produjeron tal efecto, que los Paganos no le dejaron partir sino hasta que proyectó la construcción de una iglesia. El propio sacerdote de los paganos, que estaba revestido para oficiar, se hizo catecúmeno.
El año 356, tuvo una revelación sobre la muerte de San Antonio. Para entonces San Hilarión tenía ya unos sesenta y cinco años y estaba muy afligido por la cantidad de personas, particularmente de mujeres, que acudían a pedirle consejo. Por otra parte, el cuidado de sus discípulos le dejaba apenas reposo, de suerte que solía decir: “Es como si hubiese vuelto al mundo y hubiese recibido mi premio en él. Toda Palestina tiene los ojos fijos en mí. Como si eso no bastase, poseo además una finca y algunos bienes, so pretexto de que mis discípulos tienen necesidad de ellos.” Así pues, San Hilarión decidió partir de Palestina. Todo el pueblo se reunió para impedírselo. El santo dijo a la multitud que no comería ni bebería hasta que le dejasen partir y así lo hizo durante siete días. Entonces le dejaron libre y escogió a algunos monjes capaces de caminar sin probar bocado hasta el atardecer y cruzó con ellos Egipto hasta llegar a la montaña de San Antonio, cerca del Mar Rojo. Ahí encontraron a dos discípulos del gran eremita, y San Hilarión recorrió con ellos el sitio palmo a palmo. Los discípulos de San Antonio le decían: “Ahí solía cantar. Ahí solía orar. Ese era el lugar en que trabajaba y aquél el sitio a donde se retiraba a descansar. El plantó esas viñas y estos arbustos. El labró personalmente aquella parcela. El excavó este estanque para regar su huerto. Ese es el azadón que usó durante muchos años.” En la cumbre de la montaña, a la que se subía por una vereda abrupta y serpenteante, visitaron las dos celdas a las que solía retirarse para huir del pueblo y de sus propios discípulos; ahí mismo se hallaba el huerto que por el poder del santo habían respetado los caballos salvajes. Sari Hilarión pidió entonces a los discípulos de San Antonio que le mostrasen el sitio en que estaba sepultado, pero no sabemos con certeza si se lo mostraron o no, pues San Antonio les había ordenado que no indicasen a nadie dónde estaba su sepultura para evitar que un personaje muy rico de los alrededores se llevase sus restos y construyese una iglesia para ellos.
San Hilarión volvió a Afroditópolis (Atfiah), donde se retiró a un desierto de los alrededores y se consagró con más fervor que nunca a la abstinencia y el silencio. Desde hacía tres años, es decir, desde la muerte de San Antonio, no había llovido en la región. El pueblo acudió a implorar las oraciones de San Hilarión, a quien consideraba como el sucesor de San Antonio. El santo levantó los ojos y las manos al cielo, e inmediatamente se desató una lluvia copiosa. Muchos labradores y pastores se curaron de las mordeduras de las serpientes al ungirse con el aceite bendecido por San Hilarión. Este, viendo que su popularidad comenzaba nuevamente a crecer, pasó un año entero en un oasis al occidente del desierto; finalmente, como no lograse vivir oculto en Egipto, decidió partir con un compañero a Sicilia. Desembarcaron en Pessaro y se establecieron en un sitio poco frecuentado, a treinta kilómetros del mar. San Hilarión recogía diariamente una carga de leña y su compañero, Zananas, la vendía en la aldea más próxima y con el dinero, compraba un poco de pan. San Hesiquio, discípulo de San Hilarión, buscó a su maestro por el oriente y por Grecia. En el Peloponeso un comerciante judío le dijo que había llegado a Sicilia un profeta que obraba muchos milagros. San Hesiquio se dirigió entonces a Pessaro. Todo el mundo conocía ahí al profeta, quien era famoso no sólo por sus milagros sino también por su desinterés, ya que jamás aceptaba ningún regalo.
San Hilarión dijo a San Hesiquio que quería retirarse a un sitio en el que las gentes no entendiesen su lengua y éste le condujo entonces a Epidauro, en la Dalmacia (Ragusa). Pero los milagros que obraba San Hilarión no le permitieron vivir ignorado.
San Jerónimo cuenta que a consecuencia de un terremoto, el mar amenazaba con tragarse la tierra. Entonces los habitantes, muy alarmados, condujeron a San Hilarión a la playa, como si con su sola presencia quisiesen levantar una muralla contra los embates del mar. El santo trazó tres cruces sobre la arena y tendió los brazos hacia las olas enfurecidas que inmediatamente se detuvieron de golpe y se atropellaron hasta formar una montaña de agua para retirarse después mar adentro. San Hilarión sufría mucho al ver que, aunque no entendía la lengua de los habitantes, sus milagros hablaban por él. Sin saber dónde ocultarse de las miradas del mundo, huyó una noche a Chipre, en una pequeña nave, y se estableció a tres kilómetros de Pafos. Como los habitantes le identificasen al poco tiempo, el santo se retiró veinte kilómetros tierra adentro, a un sitio casi inaccesible y muy agradable donde, por fin, pudo vivir en paz. Ahí murió algunos años más tarde, a los ochenta de edad. Uno de los que le visitaron en su última enfermedad fue el obispo de Salamis, San Epifanio, quien más tarde narró por escrito su vida a San Jerónimo. San Hilarión fue sepultado en las cercanías de Pafos, pero San Hesiquio se apoderó secretamente de los restos de su maestro y los trasladó a su ciudad natal de Majuma. 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Monday, October 16, 2017

San Andrés Loco Por Cristo. (Octubre 2)


En Constantinopla en tiempos de León el Grande (886-912) trabajaba como guardaespaldas el llamado Feognost, hombre rico. Entre los esclavos de Feognost estaba Andrés, de origen eslavo, con costumbres humildes y benévolas. Feognost admiraba a Andrés y fue el que lo educó. Andrés concurría a menudo al templo de Dios, detenidamente estudiaba las Sagradas Escrituras y gustaba de leer vidas de Santos. Poco a poco fue creciendo en él el deseo de ofrecer su vida a Dios, y por expreso mandato superior Andrés tomó la decisión difícil y poco común de ser necio por Cristo, pasando a mostrarse como falto de inteligencia.

Como falto de inteligencia, a San Andrés lo ubicaron en el templo de Santa Anastasía y allí lo cuidaban. Habiéndosele Aparecido la Santa Mártir Anastasía en sueños lo afianzó en su hazaña, y Andrés comenzó a ser Necio (Loco) Por Cristo, pero a tal punto que lo reconocieron como mentalmente incurable y lo echaron del territorio del templo. Luego de esto San Andrés vagaba por las calles de la ciudad sucio, semidesnudo y hambriento. La mayoría de la gente lo trataba de esquivar, algunos se propasaban con él y lo golpeaban. Hasta los indigentes, a quién san Andrés les daba sus ultimas monedas lo aborrecían. Pero san Andrés con Paciencia soportaba sus penurias y rezaba por los que lo ofendían.

En resumen no siempre Andrés se presentaba como falto de razón.: en coloquios con su Padre espiritual; o con su alumno un rico joven Epifanio con quien Andrés se quitaba la máscara de la neciedad, y entonces se exteriorizaba su profunda sabiduría e inconmensurable belleza espiritual. Por su profunda sumisión y pureza de Corazón San Andrés recibió de Dios el don de los milagros y perspicacia. Epifanio aprendió mucho y muy útil de su necio Maestro Santo y de él oyó la predicción que a su tiempo llegará a Obispo y a ser famoso predicador. Y así sucedió.

Cierta vez San Andrés, como el Gran Apóstol Pablo, fue llevado al tercer cielo y oyó allí Palabras no Dichas, que los hombres no pueden oír. Allí tuvo la dicha de ver a Nuestro Señor Jesucristo, Ángeles y muchos Santos de Dios, sin embargo San Andrés se Extrañaba de no haber visto a la Virgen María. Comenzó a preguntar donde está Ella, y le contestaron, que Ella bajó al Mundo de muchas penas, para ayudar a los hombres y consolar a los afligidos.

Después de un tiempo Andrés, estando en el templo Blajeru en Constantinopla, tuvo el beneplácito de ver a Virgen María. Esta magnífica visión se recuerda durante la ceremonia del Manto Protector de la Santísima Virgen María. Cuando san Andrés rezaba con Epifanio en el templo, de pronto pareció abrirse el centro del templo y San Andrés vio la Santa Virgen, rodeada de Ángeles y Santos. Ella rezaba y extendía sobre los piadosos del templo su omofór (Manto) ¿Ves a la reina de todos? — preguntó Andrés a su hermano, como si no creyera a sus ojos. "Veo, Padre Santo, y me estremezco" — contestó Epifanio.

San Andrés falleció a los 66 años de su vida, en el 936. Su vida la describió Nikifor.—presbítero del templo de Santa Sofía, Padre Espiritual de San Andrés y su alumno Epifanio.

KONDAKIO: Hacia la neciedad te volviste voluntariamente, las bellezas de este mundo rechazaste, inteligentemente tu físico menospreciaste, con penitencia, sediento y con calor abrasador o congelado por la lluvia y la nieve, y de otras penurias aéreas nunca te ocultaste, te purificaste como el oro en el crisol, bienaventurado Andrés.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Thursday, October 12, 2017

San Martín de Tours ( 12 de octubre )


 
Nacido en el 316 d. C. en Panonia, en el pueblo de Sabaria, era hijo de padres paganos. Su padre era un oficial romano, y el joven Martín fue por lo tanto ingresado en el ejército en contra de su voluntad. Él ya era, empero, un catecúmeno de la Iglesia cristiana, la cual él amaba con todo su corazón desde su niñez. Viajando un invierno al pueblo de Amiens junto a sus compañeros, vio a un mendigo casi desnudo y congelándose del frío frente a las puertas de la ciudad. Martín se afligió, y separándose de sus compañeros, se quitó su capa de soldado y la corto en dos con su sable. Entonces dio una mitad al mendigo, se cubrió con la otra, y siguió su camino. Esa misma noche, el Señor Jesús se le apareció en un sueño, vestido con la otra mitad de su capa, y dijo a sus ángeles: «¡Martín es sólo un catecúmeno, y he aquí que me cubre con su vestidura!» Dejando el ejército de inmediato, fue bautizado y bautizó a su madre. Después de esto, se hizo monje en la diócesis de san Hilario de Poitiers, y pasó su vida en verdadero ascetismo. Tenía una inusual mansedumbre, y por esto Dios le dio abundantes dones de obrar milagros, tantos que incluso podía levantar a los muertos y echar espíritus malignos. Fue hecho Obispo de Tours en contra de su voluntad. Después de abundantes trabajos en la viña del Señor, y de una fuerte lucha contra los paganos y los herejes arrianos, san Martín entregó su santa alma en las manos del Señor en el 397.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, October 7, 2017

Santas Mártires Menodora, Metrodora y Nimfodora. (Septiembre 10)


Estas tres Santas, eran hermanas, oriundas de Bithynia. El brillo, la belleza de sus almas y del cuerpo era la característica de estas Santas. Los cuidados y los hábitos del mundo no les preocupaban, sus únicos cuidados eran como dice la 1º Epis. A Timoteo 2:9 “En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos”. Por el amor de Cristo salieron de su patria y de sus cómodas casas y se fueron a vivir a una colina, cerca de una fuente termal, donde tuvieron una vida ascética cultivando aun más sus serenos espíritus. Por esto las Santas fueron bendecidas por Dios con el don de curar las enfermedades, socorriendo a la gente necesitada. Al enterarse el gobernador Frontón de las actividades de estas tres hermanas cristianas mando a arrestarlas. Estando en su presencia y observándolas que eran tres buenas Mujeres muy tranquilas, respetuosas, sin miedo para hacerle frente el monarca el temió y mando a torturarlas. Con mucho valor soportaron los Martirios y entregaron sus espíritus en el año 290. El gobernador quiso quemar los cuerpos de las mártires pero una lluvia torrencial lo apago, los cuerpos de las Santas Mártires fueron retirados por cristianos respetuosos y sepultados con mucho Respeto. 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Wednesday, October 4, 2017

San Tomás el Apóstol ( Oct 6 )


Era uno de los doce discípulos del Señor perteneciente a una familia de pescadores. Luego de la resurrección de Cristo, y en su primera aparición a los discípulos Tomas no estuvo presente y desconfiaba de que fuera verdad esta aparición; en él Evangelio de San Juan dice: “Tomás, al que apodaban el Gemelo, y que era uno de los doce, no estaba con los discípulos cuando llegó Jesús. Así que los otros discípulos le dijeron: --¡Hemos visto al Señor! --Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré --repuso Tomás. Una semana más tarde estaban los discípulos de nuevo en la casa, y Tomás estaba con ellos. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró y, poniéndose en medio de ellos, los saludó. --¡La paz sea con ustedes! Luego le dijo a Tomás: --Pon tu dedo aquí y mira mis manos. Acerca tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino hombre de fe. -¡Señor mío y Dios mío! --exclamó Tomás. --Porque me has visto, has creído --le dijo Jesús--; dichosos los que no han visto y sin embargo creen”(Juan 20:24-29). La tradición nos dice que él Santo luego de la iluminación del Espíritu Santo fue a Persia Midia e India, a enseñar el Evangelio, en esta ultima zona fue martirizado y acecinado con unas lanzas. 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, September 30, 2017

¡Que indecible consolación, cuando el alma con convencimiento en su salvación se separa del cuerpo, dejándolo, como si fuera ropa! ( San Teognost )


¡Que indecible consolación, cuando el alma con convencimiento en su salvación se separa del cuerpo, dejándolo, como si fuera ropa! Porque, como si ya poseyera los futuros bienes, ella lo deja sin pesar, yendo en paz hacia el Ángel, que desciende desde lo alto con alegría hacia ella, y junto con él sin impedimento pasando la extensión aérea, no siendo sometida a ningún ataque de parte de los espíritus del mal, sino con alegría elevándose con seguridad y con agradecidas exclamaciones, hasta que alcanza la adoración al Creador, y allí recibirá la disposición de ser alojada junto a infinidad de otras semejantes emparentadas a ella en las virtudes hasta la común resurrección.

San Teognost

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Tuesday, September 26, 2017

Venerable David ( Dmitar Nemanjić ) (Septiembre 24).

Dmitar Nemanjić fue un Príncipe de Serbia , el hijo de Vukan Nemanjić y el sobrino del rey Stefan II de la Primera-Coronado . Es venerado como San David Nemanjić con el título de la Venerable (Prepodobni) en la Iglesia Ortodoxa Serbia .

Él era el hijo de Vukan Nemanjić , que tenía dos hermanos Djordje y Stefan . En abril de 1271, le preguntó el emperador Miguel VIII de conceder la Chilandar una posesión del río Struma . Luego tomó los votos Monásticos, bajo el nombre de David. Tenía el Monasterio Davidovica cerca Brodarevo en el río Lim construido en agosto de 1281, con la ayuda de albañiles de Dubrovnik . Se le menciona en 1286, cuando viajó a Jerusalén en una peregrinación .

Tenía un hijo, Vratislav . Su nieto Vratko es el Padre de la princesa Milica . Él es venerado cada 24 de Septiembre (7 de Octubre en el nuevo calendario) en la Iglesia Ortodoxa Serbia.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Santa Eufrosine de Alejandría (Septiembre 25)

Eufrosine era hija de Paunucio, un hombre rico y distinguido de Alejandría. Sus Padres , que eran estériles, habían suplicado a Dios por el nacimiento de una criatura, y Eufrosine les fue dada. Estos piadosos padres criaron a su hija en la fe cristiana. No deseando casarse, la joven Eufrosine se escondió de su padre, y poniéndose ropa de hombre, se presentó ante el abad de un monasterio como si fuese un eunuco del emperador Teodosio, usando el nombre de Esmaragdo. El abad la recibió, y la puso bajo la guía del Padre espiritual Agapito. Por la rigurosidad ascética de su ayuno y oración, Esmaragdo sobrepasó rápidamente a todos los Monjes de aquel Monasterio. Cuando hubo complido treinta y Ocho años de Estricto Ascetismo, su padre Paunucio visitó el Monasterio, y el abad lo dirigió a Esmaragdo para oración y consejo. Esmaragdo reconoció Paunucio, pero Paunucio no reconoció Esmaragdo. Cuando el padre confesó su pena por su hija perdida, Esmaragdo le dijo que no perdiera la esperanza, pues vería a su hija otra vez en esta vida, y le suplicó que regresara en tres días. Al regresar Paunucio, Esmaragdo estaba en su lecho de muerte. El Monje moribundo dijo a Paunucio: «Yo soy tu hija Eufrosine, y tú Eres mi Padre». A causa de la fuerte impresión, el padre no pudo componerse durante un largo tiempo. Entonces, la bienaventurada Eufrosine respiró su último aliento, y su padre la endechó. Después de enterrarla, Paunucio mismo entró al monasterio, estableciédose en la celda de su santa hija muerta; y tras diez años de Ascetismo, Paunucio también entró a su descanso en el Señor.

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, September 23, 2017

Santa Tecla ( Septiembre 24 )



Santa Tecla nació de unos Padres reconocidamente paganos.Cuando tenía 18 años de edad, fue prometida en matrimonio a un joven . En una ocasión el apóstol Pablo predicó el evangelio en el lugar donde ella vivía. Después de escuchar el mensaje evangélico de Pablo, ella se volvió cristiana y se comprometió a vivir una vida de castidad. Este cambio trastornó tanto a su madre que le ocasionó a Tecla padecer hambre y recibir golpes. Sin embargo, cuando no funcionó esta táctica, su madre, incapaz de desviarla de su nueva fe fundada en Cristo, fuera de todo juicio la arrojó al fuego, pero Dios la conservó intacta.
Tecla se hizo discípula del apóstol Pablo y fue con él a Antioquia. Aquí un anciano de la ciudad, atraído por la belleza de la santa, intentó tomarla por la fuerza pero ella, zafándose, quedó fuera de su alcance. Enfurecido el agresor la llevó al gobernador acusándola de ser cristiana y este la echó a las bestias salvajes, pero los animales ni siquiera la tocaron. Sorprendido el gobernador por este suceso, le preguntó: “¿quién eres tú y cual es el poder que hay en ti que nada puede hacerte daño?” la Santa le respondió: “soy una sierva del Dios vivo.” El administrador, entonces, la dejó libre y ella empezó a predicar el evangelio conduciendo a muchos a la verdadera fe.
Santa Tecla se retiró a un lugar solitario viviendo una vida sencilla, curando los enfermos por sus oraciones y atrayendo a numerosas personas a la cristiandad. Los médicos, celosos de su habilidad curativa mandaron a unos jóvenes para que la atacaran. Ella rogó al Señor que la protegiera de aquellos hombres y la piedra en que estuvo orando se abrió y la ocultó. Esta piedra vendría a ser su escondite y mas tarde, su tumba.

Tu oveja, oh Jesús, exclama con gran voz:
"te extraño, oh novio mío, y lucho buscándote;
me crucifico y me entierro contigo Por el Bautizo;
sufro por ti para contigo reinar; y muero por ti para que viva en ti."
Acepta, como ofrenda inmaculada, a quien se sacrifica con anhelo por ti,
Por cuyas intercesiones, oh Misericordioso, Salva Nuestras Almas.” 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Friday, September 22, 2017

San Nifon, Patriarca de Constantinopla.


San Nifon II fue nombrado Patriarca Tres veces: a) 1486-1489. b) 1497-1498 y c) 1502, oriundo del Peloponeso sus padres se llamaron Manuel y Maria su nombre laico era Nicolás. Lo ordenaron Monje, influenciado por un Monje llamado Antonio, en un Monasterio en Epidaurus con el nombre de Nifon. A la muerte de su padre espiritual fue al castillo de Nardas, donde conoció a otro Monje de la Santa Montaña llamado Zacarías retirándose luego al Monasterio de la Virgen Maria en Ajrida.
Al ser Zacarías elegido Arzobispo de Ajrida, Nifon fue ordenado diácono y en seguida Sacerdote en el Monasterio de Dionisos, y poco tiempo después Metropolita de Tesalónica y de allí, luego la muerte de Simeón, fue entronizado como Patriarca Ecuménico de Constantinopla. Fue apartado del trono y enviado al exilio dos veces a Blajia y de allí a la Santa Montaña al monasterio de Dionisio. La tercera vez que fue llamado a ocupar el trono Patriarcal, no se traslado a Constantinopla se quedo en el Monasterio donde Murió.

Catecismo Ortodoxo

 http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Saturday, September 16, 2017

Santa Eufemia, Mártir (Septiembre 16)

La ciudad de Calcedonia sirvió como escenario para el Martirio de Santa Eufemia. En cuanto la doncella se negó a tomar parte en un festival en honor del dios Ares, fue aprehendida por los perseguidores y, puesta a merced de un juez inhumano, llamado Prisco, sufrió crueles torturas hasta perder la vida. Los tormentos a que fue sometida se hallan representados en una serie de frescos pintados en la iglesia dedicada a ella en Calcedonia, tal como los describió San Asterio de Amasea en su panegírico sobre la santa. Ahí se ve que un soldado le sostiene la cabeza en tanto que otro, armado con un mazo, le asesta furiosos golpes en la cara para romperle los labios, los dientes, la nariz y las quijadas, de manera que todo el rostro, la cabellera y las ropas de la santa, aparecen bañados en sangre. Luego de sufrir muchos otros tormentos, la arrojaron a las fieras, que rondaron en torno al cuerpo destrozado sin atreverse a tocarlo, hasta que un oso lo devoró. El historiador Evagrio da testimonio de que los emperadores, los Patriarcas y Gentes de todas las categorías hacían viajes a Calcedonia con la esperanza de participar en las bendiciones y gracias que Dios dispensaba a los hombres por intermedio de Eufemia, y se afirma que en el lugar de su sepultura se realizaron muchos Milagros. Ahí se erigió una gran iglesia en honor suyo y, en el año de 451, se reunió en ella el cuarto concilio general que condenó al monofisismo. Una leyenda dice que en aquel concilio los Padres de la Iglesia se pusieron de acuerdo con sus oponentes para que cada una de las partes en conflicto escribiese sus puntos de vista en un libro y pedir luego a Dios Todopoderoso que mostrara, por un signo, cuál expresaba la verdad. Se procedió de esta manera, y los dos libros sellados se depositaron en el santuario de Santa Eufemia. Al cabo de tres días de plegarias, se abrió el santuario: el libro de los monofisitas yacía a los pies de la Mártir, pero el libro Ortodoxo se hallaba en su mano derecha. En el Concilio de Calcedonia la asamblea histórica se realizo en la iglesia de Santa Eufemia, contribuyó al extraordinario prestigio de que gozó la bendita mártir. En el oriente se hace referencia a esta mártir como Eufemia la Renombrada, y se encuentra incluida entre los Santos que se nombran en el canon preparatorio que acostumbra hacer en el rito Bizantino. 

Catecismo Ortodoxo 

http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Thursday, September 14, 2017

La Historia de la Cruz


El Periodo Precristiano

Pablo, poniéndose de pie en medio del Areópago, dijo: "Atenienses, por todo veo que vosotros sois especialmente respetuosos de la divinidad, pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba escrito: al Dios desconocido. Pues bien, a Quien adoráis sin conocer, a El os vengo yo a anunciar" (Hechos 17, 22).

LAS INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS evidencían que el símbolo de la cruz existía en la profunda antigüedad, hace ya más de 8 mil años atrás. La cruz, en sus diversas formas, era conocida y venerada por todos los pueblos del mundo.

Los hombres primitivos veneraban la cruz como símbolo de vida desde la más remota antigüedad, y esta veneración estaba relacionada con la manera de obtener el fuego mediante la utilización de dos palitos unidos en forma de cruz.

En el antiguo Egipto se podía encontrar con frecuencia en bajorrelieves y esculturas, la así llamada cruz egipcia o "cruz ansata," es decir, la cruz de asa. Ella era símbolo del dios-sol Osiris y representaba la vida temporal y la eterna. Los egipcios conocían otra forma de cruz y la llamaban "del Nilo," ésta era símbolo de riqueza y cosecha.

En Egipto, la cruz en forma de letra T (la cruz "tau") adornaba el pecho de una enorme estatua del ídolo Serapis, erigida en la orilla del lago Meris, este ídolo personificaba la vida futura.

Los cinco planetas se representaban con símbolos de cruces. La diadema de oro de una princesa egipcia (4000 años atrás) estaba adornada con seis cruces en forma de pétalos de papiro. En un sello de piedra babilónico muy antiguo (4500 años atrás) había una cruz de este tipo. Los pueblos semíticos representaban al dios-sol Shamash como una cruz con rayos. Las pagodas gigantes hindúes, de las cuales muchas se conservaron hasta hoy día, eran construidas en forma de cruz. Para los pueblos arios desde India y Persia hasta Escandinavia la veneración del dios-sol (Apolón u Odin) estaba inseparablemente ligada con la antiquísima cruz gamma, el signo esvástico.

La cruz gamma estaba difundida en territorio ruso: en excavaciones arqueológicas se encontraron objetos con el signo esvástico, utilizados en tiempos muy antiguos, pre-cristianos. Los druidas y otros pueblos orientales conocían también la cruz de brazos desiguales y consideraban que la parte mas larga era el símbolo de la vida y los otros tres brazos representaban los tres estados del mundo espiritual: el cielo, el purgatorio y el infierno.

Cuando los primeros europeos llegaron a México, se sorprendieron al ver que "la cruz, emblema sagrado de su fe, se erigía como objeto de veneración en el templo pagano de Anahuac" (Prescott). Asimismo fueron encontradas cruces en sepulturas prehistóricas de los antiguos peruanos en América.

Así, en todos lados la cruz es símbolo, signo o jeroglífico de vida, tanto temporal como futura. Es probable que ello sea un conocimiento primitivo, ontológico; un recuerdo poco claro del regocijo del paraíso perdido hace mucho tiempo. La creación, el paraíso, la caída por el pecado se mantenían, aunque en forma desviada, en la memoria de la humanidad. He aquí como representaban el Arbol de la Sabiduría los antiguos babilonios. Rodes, quien predicó el Cristianismo en China en el siglo 17, escribe: "Observé con frecuencia que entre los ...... ....... apenas nacía un niño, los padres le hacían una cruz en la frente con carbón o tinta. Les pregunte para qué le sirve esto al niño y para qué le hacen este signo en la frente. Ellos contestaron: 'Hacemos esto para echar al diablo y obstaculizar que se apodere del niño.' 'Pero, ¿cómo puede el diablo que es un espíritu tener miedo de esto?' les pregunté. Ellos reconocieron que no sabían nada más, pero yo no demoré en abrirles el misterio y explicarles la acción de la Santa Cruz. Esto, con frecuencia, me sirvió para convertirlos al cristianismo."

La idea del Salvador era conocida por todos los hombres, independientemente de la forma encubierta en que se conservaba y se trasmitía de generación en generación.




La Pena de Muerte

Por Medio de la Crucifixión


"La maldición sea sobre todo hombre colgado de un madero" (Deut. 21:23).

LA MÁS TERRIBLE PENA de muerte entre los pueblos antiguos era la ejecución por medio de la crucifixión. De acuerdo con el testimonio de historiadores paganos, esta condena era practicada por los habitantes de Babilonia, Persia, Egipto, Cartagena. Los asirios tenían por costumbre colgar a sus prisioneros de guerra sobre estacas puntiagudas.

Los griegos adoptaron la crucifixión de estos pueblos antiguos, y de los griegos pasó a los romanos. Después de la conquista de Tiro, Alejandro de Macedonia mandó crucificar a dos mil habitantes de este país en signo de su victoria. Los romanos eran igualmente crueles con sus prisioneros. El emperador Licinio cierta vez crucificó seis mil soldados tomados en cautiverio. Las cruces estaban dispuestas a una distancia de dos metros una de otra a lo largo de la Vía Apia a Roma.

Los romanos crucificaban a sus esclavos por la menor falta. Los esclavos vivían en condiciones tan duras que no le temían a la muerte en la cruz, ellos estaban acostumbrados a una muerte tan terrible y no esperaban morir de otra manera. Horacio recuerda que un esclavo fue crucificado porque osó tomar los restos de pescado. Cierta vez, un esclavo dijo a su amo que no lo atemorice con la cruz ya que él sabía que la cruz sería su tumba, al igual que lo fue de su padre, su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo.

Con el transcurso del tiempo, los amos de los esclavos, perdieron el derecho de crucificar según su criterio, y debían tener para ello una decisión del tribunal. Las ejecuciones se realizaban públicamente. Plinio dice que los esclavos eran forzados a trabajos tan pesados y abrumadores que muchos se suicidaban. Para terminar con los suicidios, el emperador mandó colgar los cuerpos de los que se quitaron la vida. Al principio, eran ejecutados por medio de la crucifixión solo los esclavos y las personas de clase baja. Los romanos libres no podían ser condenados a una muerte tan terrible, deshonrosa y degradante. Luego comenzaron a crucificar también a los ciudadanos romanos. La ley romana condenaba a la crucifixión por asesinato, deserción, insurrección, sacrilegio, etc. También ocurría que crucificaban a inocentes.

En Judea, los romanos crucificaban con frecuencia. Así, por ejemplo, luego de la muerte de Herodes el grande, Varus crucificó a dos mil criminales. En tiempos de los emperadores Claudio y Nerón, los gobernadores Cuadrato, Félix, Tiberio, Alejandro y otros crucificaban por crímenes tanto políticos como religiosos. Después de que Tito tomó Jerusalén, crucificaban a tantas personas que no alcanzaba ni la madera ni el lugar para poner las cruces.

¿Cómo fue que los hombres eligieron la cruz que veneraban y ante la cual se prosternaban, que era emblema religioso, signo de vida y salvación, símbolo de la bendición Divina, profetización de redención - cómo es que la eligieron como instrumento de un castigo tan infame y tormentoso? Por desgracia, es propio de la naturaleza humana ultrajar lo santo, desfigurar lo más hermoso y el santo sentimiento de amor transformarlo en odio. La ejecución en la cruz era la más infame exactamente porque la cruz es el objeto más hermoso.

La ejecución se realizaba de la siguiente manera: luego de la lectura de la condena de muerte, escribían en una tablita la culpa por la cual era crucificado el condenado. Esta tabla era generalmente de color rojo, cubierta de yeso y la inscripción era hecha con grandes letras negras. La tabla se llamaba 'titulus,' en griego 'titlos.'

Existían dos tipos de cruz: 'crux compacta' o cruz Tau y 'crux immissa.' Las cruces estaban hechas de madera barata y dura, generalmente de roble u olivo. La 'crux immissa' se hacía de dos tablas toscas y fuertes, unidas en forma de cruz. Las cruces eran de 7,5 hasta 9 pies de altura. Por delitos graves se crucificaba en cruces altas, por delitos menores en cruces bajas. A veces clavaba en la cruz una estaca en forma de cuerno, esto servía de asiento y era llamado 'sedile' o 'cornu,' sobre esta estaca el condenado se sentaba para que no se le desgarren los músculos de las manos en las muñecas. Con frecuencia, en lugar de un asiento, se clavaba debajo de los pies del crucificado un soporte, generalmente hecho de la misma tabla que la cruz, sobre el cual el desdichado se apoyaba. Este soporte se llamaba 'suppedaneum lignum,' en griego 'ipopodion.'

Después del juicio y la condena, comenzaba el tormento, 'flagellum.' El condenado era cruelmente apaleado, la masa generalmente lo odiaba. Le daban a llevar la cruz, o más frecuentemente el travesaño. A veces se ataba el travesaño atrás de los hombros del condenado y sobre él sujetaban los brazos del desdichado. Cuando el condenado a muerte no quería ir al lugar de la ejecución y se negaba, entonces lo obligaban y lo empujaban y, como sus brazos estaban atados, no podía defender se de los golpes. La ley romana determinaba quitar la ropa del condenado y llevarlo desnudo por las calles principales donde había mucha gente para que también sufra moralmente. A veces, luego de los azotes, lo vestían. La ley hebrea permitía llevar al condenado vestido. Había casos en que el condenado era golpeado por el camino con tanta fuerza que la ropa se le caía y llegaba al lugar de la ejecución mutilado, con las extremidades quebradas, medio muerto. A menudo moría por el camino, entonces el cuerpo era arrastrado y luego clavado a la cruz.

Generalmente, la pena de muerte era ejecutada por un verdugo, pero a veces, eran enviados soldados. Por lo general eran cuatro, y al mayor en rango, el centurion, se le encargaba el control sobre los demás. La obligación de los verdugos consistía en traer al condenado al lugar de la ejecución, crucificarlo y ver que no lo bajen con vida. En el lugar de la ejecución, los verdugos primero le quitaban la ropa al condenado, se les permitía repartirse la vestimenta del castigado. El condenado era atado a la cruz: sin desatar sus brazos, lo acercaban al poste o cruz y sujetaban una soga al travesaño que luego arrojaban sobre el poste, elevaban al desdichado hasta que no tocara la tierra con los pies. Una vez atado el sentenciado vivía mucho tiempo, si era fuerte, moría después de una semana.

Algunos eran crucificados sobre las cruces directamente. Antes de la crucifixión, desataban el travesaño y colocaban al desdichado sobre la cruz y lo clavaban. Luego, elevaban la cruz junto con el crucifica do y la hincaban en la tierra. Sobre la cabeza del sentenciado clavaban una tablita en la que estaba escrita su culpa. Los condenados que eran clavados morían mas rápido que los que eran atados. Así, por ejemplo, en el año 1247 fue crucificado en Damasco un esclavo que vivió tres días. Durante la crucifixión, se clavaban los clavos más arriba de la palma, ya que las palmas tienen ligamentos débiles y no podían sostener el peso del cuerpo de un crucificado. Hubo casos en que la carne de los brazos se desgarraba y se desprendía de los clavos, el atormentado caía al suelo. Era aun peor si tenía clavados los pies (no siempre se clavaban a la cruz) ya que al caer, se le quebraban. Pero si esto ocurría era clavado nuevamente. Esto era tan atroz que ni aun los verdugos aguantaban semejante crueldad. Para que el crucificado no se caiga se clavaba el soporte - 'ipopodion.'

Ver al crucificado era terrible: su rostro desfigurado expresaba sufrimiento. El, ora emitía gritos salvajes, ora rezaba. La víctima se desangraba. La sangre no llegaba al cerebro, inundaba los pulmones, el corazón se detenía. El agonizante se ahogaba. Así vivía un día, dos, a veces hasta tres.

Estaba prohibido enterrar el cuerpo de los que habían muerto en la cruz. El cuerpo quedaba colgando durante mucho tiempo para burla y deshonra. Los animales salvajes y los perros saltaban y lo desgarraban, las aves de rapiña lo picoteaban de arriba. El resto se pudría y caí a al suelo. Luego colgaban los huesos pelados. Los cuerpos de los muertos en la cruz se dejaban para atemorizar a la gente. Los judíos no enterraban los cuerpos de los crucificados para no ultrajar la tierra. Cicerón dijo que no hay palabras para describir la crucifixión.


La Veneración De La Cruz

De Los Primeros Cristianos



"Nosotros predicamos a un Cristo crucificado... fuerza de Dios y sabiduría de Dios" (1 Cor. 1: 23-24)

LA CRUZ DE CRISTO se convirtió en el símbolo fundamental del cristianismo inmediatamente después de la Ascensión del Señor. El apóstol Pedro predicaba al Cristo crucificado ya el día de Pentecostés, diciendo: "¡Israelitas! A Jesús Nazareno...vosotros lo tomasteis y lo matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; pero Dios Lo resucitó" (Hch. 2:22-24). El apóstol Pablo escribe: "Pues l a predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan es fuerza de Dios" (1 Cor. 1:18), y también: "En cuanto a mí, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo u n crucificado para el mundo" (Gal. 6:14).

Al ascender a la Cruz, el Señor bendijo a Sus discípulos para predicar y para los sufrimientos: "Si el mundo os aborrece, sabed que a Mí me ha odiado antes que a vosotros... Si me conocieron a Mí, los conocerán también a vosotros" (Jn. 15:18-20). Desde el día del descenso del Espíritu Santo hasta Constantino el Grande, se sucedieron 300 años de crueles persecuciones al cristianismo. Los primeros cristianos no podían representar abiertamente la cruz, por ello aparecieron representaciones encubiertas, símbolos de la fe cristiana: el cordero, el pastor, la paloma, el pez, el ancla. Los dibujos simbólicos, con frecuencia se hacían sobre las lápidas en las catacumbas y los sepulcros de los primeros cristianos (ver "Las Catacumbas de Roma," "Vida Ortodoxa" N-ro. 10, 1993).

Pero el principal símbolo del cristianismo lo configuraron las primeras letras del nombre de Cristo (en griego): "X" - primera letra de la palabra Cristo, ella al mismo tiempo representaba la cruz, y, la "I" - primera letra de la palabra Jesús. Unidas, estas letras- símbolos, conformaban un monograma. Luego, la "I" se cambió por una "P" que, en unión con la "X," representaba las tres primeras letras del nombre del Señor: Jesús Cristo y el símbolo de la cruz.

No se sabe desde qué tiempos se comienza a usar este monograma. Se puede suponer que este símbolo existía en tiempos apostólicos . En el Apocalipsis de San Juan el Teólogo se dice: "Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, y tenía el sello del Dios vivo" (Ap. 7:2). Se habla del monograma con más claridad aun en las palabras: ..".y le daré una piedra blanca, y en la piedra un nombre nuevo escrito que no conoce nadie, sino aquel que lo recibe" (Ap. 2:17).

Cuando este monograma tenía la barra transversal, señalaba n o solo la cruz, sino también la crucifixión. En los monumentos cristianos antiguos, se encuentran monogramas con las letras alfa y omega (primera y última letra del alfabeto griego). Comparemos con el texto de la Revelación del evangelista Juan: "Yo soy el alfa y el omega, el principio y el fin, el primero y el último." El monograma con una rama de palma, símbolo de victoria, indicaba la victoria de Cristo. Estos monograma s se representaban en los sepulcros de los mártires, ya que los que sufrieron por Cristo, vencieron a la muerte. Los monogramas que tenían estrellas hablaban del Salvador, Quien "tenía en su diestra siete estrellas" (Ap. 1:16).

Los monogramas con triángulos explicaban el misterio del Dios trihipostático. El monograma constituía una enseñanza encubierta y abreviada de la esencia de la fe cristiana; el mismo hablaba del nombre de Cristo que "es sobre todo nombre, ante el nombre de Jesús se dobló toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y en los infiernos" (Fil. 2:9-10); hablaba también de Su cruz y Su crucifixión; de las tres hipóstasis de la Divinidad. Gracias al monograma la doctrina cristiana se preservó durante los tiempos de persecución.

Los humildes y mansos soldados de Cristo, los mártires cristianos, con su amor, paciencia y sufrimientos vencieron el mundo pagano; terminaron con las crueldades de la esclavitud; destruyeron los ídolos y prepararon al mundo para recibir a Cristo. Antes de la batalla decisiva contra Masquentio, San Constantino, emperador de Bizancio (312-337), tuvo una visión de la cruz, o mejor dicho, del monograma "PX," con la barra transversal, y debajo de ella la siguiente inscripción: "Con ella vencerás." San Constantino mandó adornar con ese signo la parte superior de los estandartes de sus regimientos (labarum) y así venció al enemigo. De este modo comenzó un nuevo mundo, el mundo cristiano.

Desde fines del siglo 6 el monograma cede su lugar a la cruz. En el siglo 5to. las cruces, como escribe San Juan Crisóstomo, estaban difundidas por doquier: en las casas, en las plazas, en el desierto, en los caminos, en las montañas, en los barcos y las islas, en las habitaciones, sobre la vajilla. Constantino el Grande puso una cruz de oro puro sobre el sepulcro del apóstol Pedro en Roma. En aquella época trataban de tener cruces en todos lados: sobre el pecho, en las casas, sobre las tumbas de los seres queridos.

La forma inicial de la cruz y la más difundida era la cruz equilátera, de ella provienen muchas variedades de cruces. El beato Agustín y San Irineo suponen que Cristo fue crucificado sobre una cruz romana o latina (crux imissa). La cruz egipcia o de San Antonio es la llamada crux comissa, según la Tradición San Antonio Magno tenía una cruz así; la cruz de San Andrés es la llamada crux decussata sobre la cual fue crucificado San Andrés, según la Tradición. Además de la cruz ortodoxa rusa, se conoce también, por ejemplo, la cruz Jordana de la pequeña Rusia (es la que representaban en las puertas de las casas en la pequeña Rusia, Ucrania, cuando recorrían con el agua del 'Jordán').